Según cuenta don Javier Morales, cada año las diferentes juntas comunales han buscado aportar con algún detalle que permita lograr una mayor semejanza con el santuario original. Es así que construyeron la capilla, luego los artistas se encargaron de colorear de la manera más parecida el cuadro de la virgen de las lajas y poco a poco, con la ayuda de los líderes de la población y los alcaldes han ido sumando detalles. Los últimos han sido la construcción de la escultura de María Mueces, obra realizada, sin ningún costo por los hermanos samanieguenses Ronald y Jesús Hernández y el diseño de un Ángel, del artista Jhon Linares.
Don Porfirio aclara: “aún nos faltan detalles pero seguiremos trabajando hasta lograr el objetivo de tener nuestro propio santuario, digno de la virgen, que nos ha concedido tantos favores para bien de la salud y la tranquilidad de nuestras familias”
Cuando estuve en la junta comunal me propuse hacerle la capilla y no descanse hasta lograrlo, aclara don Porfirio, “Los alcaldes no nos ayudaban porque decían que el pueblo ya tenía un templo y dos capillas y por eso no era necesario más”
Hablando de apoyos, gran parte de la gente recuerda con gratitud los nombres de cuatro alcaldes. Don Ángel María López, les pavimentó el frente de la capilla, don Eudoro Bastidas, les construyó la primera hilera de gradas, el señor Celso Reinaldo López, actual personero, les construyó el campanario de la actual capilla y el exalcalde Harold Montúfar, les aportó para construir las jardineras que hoy embellecen la principal y única vía.
